No puedo describir con palabras el mágico ritual de los domingos en el gallinero, la caminata por congreso hasta llegar a udaondo donde la caravana se hace más visible, esperar a algún amigo ahí en la estación de servicio para finalmente entrar al monumental, a esa fiesta blanca y roja. ¿Cómo ponerle razón a la pasión? Me pregunto si es posible encontrar un camino para entender el difícil momento que los hinchas millonarios estamos viviendo. El nudo en la garganta no se va y la piel de gallina aflora cada vez que un click abre la página del olé para ver las últimas novedades del millo. Todo parece tan irreal. No creí vivir para ver a mi querido River tocar fondo pero hoy la tristeza me hizo sentir con todo su peso el amor y la pasión que la banda roja despierta en mí.
Buscar culpables es tarea fácil. Todos sabemos que Aguilar e Israel hicieron implotar al club, dejándole a Passarella una institución devastada económica y deportivamente, y la corrupción de Grondona ya solo es invisible a los ojos del periodismo, que se llama al silencio respondiendo a grupos económicos que son tan corruptos como él. Si la siguiente pregunta es ¿cuánta responsabilidad le cabe a nuestro actual presidente el señor Daniel Passarella? En mi opinión personal fueron muchas las malas decisiones tomadas que llevaron al lamentable descenso por descuidar de sobremanera lo deportivo pero destaco que el hombre que hoy en día está al frente de nuestra institución no es un corrupto, y aunque se puede haber equivocado descuidando lo deportivo, peleo siempre desde el lugar mas digno de la transparencia y la honestidad. Señores, River Plate es grande porque no se ensucia las manos transando con putrefactos, porque el orgullo está luchar contra la mediocridad a la que nos hundieron y la humillación más grande no es haber descendido sino haber sido durante ocho años testigos silenciosos de la intrascendencia futbolística a la que estábamos sometidos, la cual nada tiene que ver con nuestra historia, y de la destrucción de nuestro club.
Ahora la incertidumbre del presente me ataca por los cuatro costados, son muchas las cosas que se escuchan, y complicado es analizar críticamente qué es lo mejor para River. Una crisis es una oportunidad, y creo que a lo mejor era necesario tocar fondo para poder refundar al club y revalidar la grandeza que caracteriza a la institución y a su gente. La historia nos está dando la oportunidad de alzar la voz y participar en la refundación del club de nuestros amores y eso es lo que pretendo hacer creando este blog como un espacio para el desahogo, el debate y la unión de hinchas de River.